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4 de agosto de 2014

Mejora tu perfil de LinkedIn con estos consejos

Internet es un medio fundamental para encontrar trabajo. Las relaciones personales se han trasladado a las redes 2.0 y LinkedIn ha sabido explotarlo: ser activo y tener buenos hábitos te permitirá llegar más lejos que nunca profesionalmente.
Vivimos en un mundo 2.0 donde es tan importante la comunicación y la imagen que transmites como el trabajo diario y el ser un gran profesional. Sin embargo, el día a día nos hace relegar el cuidado de nuestra marca personal a un segundo plano. Dedicarle unos pocos minutos nos puede dar importantes resultados a medio plazo.

Consejos básicos para tener un buen perfil

Es importante rellenar todos los apartados: título, sector, trabajos anteriores, formación, aptitudes, idiomas, foto de perfil, solicitud de recomendaciones, extracto, etcétera. Puede llevar un tiempo, pero una vez completados no tendrás que realizar muchos cambios posteriores.
Antes de rellenar datos es importante pensar cuál es nuestro objetivo profesional y a quiénes nos queremos dirigir. Piensa en tu trabajo actual y a dónde quieres llegar. Quiénes son tus clientes actuales, dónde están los potenciales clientes o socios a los que has de llegar. A partir de este análisis, localiza las palabras clave que mejor encajan con tu objetivo.
LinkedIn posicionará tu perfil en función del número de veces que nombres las palabras claves en los diferentes apartados. Presta especial atención al extracto, que esté bien redactado y que incluya palabras clave te será de gran ayuda y hará que las apariciones de tu perfil en las búsquedas se multipliquen.
Aprende de los más veteranos que cuidan con esmero su perfil. Busca otros usuarios que coincidan con tus objetivos y sectores. Estudia cómo trabajan su perfil y cómo participan en grupos.
Si tienes un nivel alto e  otros idiomas y no descartas trabajar para una empresa extranjera, ya sea en España o fuera, completa tu perfil en estos idiomas. Esto te abrirá muchas puertas, pero ten en cuenta que tendrás que actualizar cada vez que realices cambios.
Ten un perfil lo más abierto posible dentro de los límites que te autoimpongas de privacidad. Por ejemplo, si cuando te buscan o invites a conectar a alguien no se puede ver tu fotografía de perfil será complicado que acepten tu invitación o confíen plenamente en ti.
Completa tu perfil si es posible con un porfolio de trabajos y presentaciones propias. LinkedIn ofrece la posibilidad de enlazar archivos de decenas de proveedores de imágenes, documentos, audio, vídeo e imágenes como Slideshare o  Youtube.

El trabajo diario reforzará tu perfil y marcará la diferencia

Hay que tratar de ser un miembro proactivo de los grupos en los que se participa. Los grupos y subgrupos son una gran herramienta de LinkedIn. Gracias a estos, los usuarios se van segmentando ellos solos por intereses y sectores. Los grupos más grandes suelen tener mucha actividad y debates. Participar en ellos, respondiendo o abriendo nuevos debates te dará notoriedad dentro del grupo.

Por otro lado muchos headhunters se inscriben en estos grupos para buscar a los profesionales que más encajen en los perfiles que buscan, y que suelen ser los que participan más activamente en los mismos. Quizás esta sea una de las tareas que más tiempo requiere, pero ya verás que con la experiencia adquirida y tu formación, será fácil poder aportar valor respondiendo y ayudando a otros usuarios.
Amplia tu red de contactos, sin abusar invitando indiscriminadamente a cualquier usuario. Céntrate en las personas que conoces o que pueden aportarte algo. Igualmente, cuando te inviten a conectar, aprovecha a aceptar las invitaciones si pueden serte de utilidad hoy o en el futuro. Ten en cuenta, que si envías invitaciones a todo el mundo y muchos usuarios las rechazan, tu perfil será penalizado por LinkedIn.