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22 de octubre de 2009

Consejos para desarrollar tus habilidades de entrevista

Por Carole Martin
Colaboradora de Monster

Aún los candidatos más inteligentes y mejor calificados necesitan prepararse para una entrevista de trabajo. ¿Por qué?, porque someterse a una entrevista requiere de habilidades que se deben aprender y no hay segundas oportunidades para dar una excelente primera impresión. Así que estudia estas 10 estrategias para desarrollar tus habilidades de entrevista.

Practica una adecuada comunicación no verbal.
Se trata de demostrar confianza: pararse derecho, hacer contacto visual y saludar con un firme apretón de manos, pueden generar una excelente primera impresión no verbal para comenzar tu entrevista o representar el término de la misma antes de lo esperado.

Vístete para el trabajo o la empresa.
Los códigos de vestimenta casuales de hoy en día, no te dan permiso de vestirte de forma incorrecta durante la entrevista. Es importante que te veas profesional y aseado. Decidir si usas un traje o algo menos formal, dependerá de la cultura laboral de la empresa y el puesto que estás buscando. De ser posible, llama para conocer el código de vestimenta antes de la entrevista.

Escucha.
Desde el principio de la entrevista, el entrevistador te está brindando información ya sea de manera directa o indirecta. Si no pones atención, te estarás perdiendo de una buena oportunidad. Las habilidades de comunicación incluyen el escuchar y hacer saber a tu interlocutor que escuchaste lo que te dijo. Observa a tu entrevistador y trata de adecuarte a su estilo y velocidad al hablar.

No hables demasiado.
Decirle a la persona que te entrevista más de lo que necesita saber puede ser un error fatal. Cuando no te has preparado previamente tiendes a divagar. A veces hablar de más te puede sacar de la jugada. Prepárate para la entrevista leyendo acerca del puesto que estás solicitando y relacionando tus habilidades con los requerimientos del puesto, ofreciendo solamente esa información.

No seas confianzudo.
La entrevista es una reunión profesional para hablar de negocios. No se trata de hacer nuevos amigos. Tu nivel de confianza debe ser similar al comportamiento del entrevistador. Es importante imprimirle energía y entusiasmo a la entrevista y hacer preguntas, pero no olvidar tu lugar como candidato buscando el puesto.

Utiliza un lenguaje verbal apropiado.
Es claro que se debe utilizar un lenguaje profesional durante las entrevistas. Evita a cualquier costo vocabulario inapropiado o referencias sobre edad, raza, religión, política, género u orientación sexual. Estos temas te pueden mandar de regreso a tu casa antes de que puedas expresar tus aptitudes.

No seas arrogante.
La actitud juega un papel clave en una entrevista exitosa. Existe un fino equilibrio entre confianza, profesionalismo y modestia. Aún si estás actuando para demostrar tus habilidades, la arrogancia es mala, e incluso peor que comportarse demasiado tímido.

Asegúrate de responder.
Ten el cuidado de responder a las preguntas. Cuando el entrevistador pide algún ejemplo de alguna vez en que hiciste algo, está buscando ejemplos de tu comportamiento pasado. Si fallas al relatar el ejemplo específico, no solamente no estás respondiendo la pregunta, sino que te estás perdiendo la oportunidad de probar tu capacidad y de hablar de tus habilidades.

Pregunta.
Cuando el reclutador pregunta si tienen dudas, la mayoría de los entrevistados responden “no”. Mala respuesta. Parte de saber qué hacer en una entrevista es estar preparado para preguntar, con lo cual demuestras el interés por lo que ocurre en la empresa en la que estás solicitando el empleo. Hacer preguntas también te da la oportunidad de definir si la empresa es adecuada para ti. Las mejores preguntas se obtienen de lo que escuchaste durante la entrevista, solicitando información adicional.

No luzcas desesperado.
Cuando te presentas a una entrevista con actitud de “por favor, por favor, contráteme”, luces desesperado y menos confiado. Mantén las tres C durante la entrevista: Concentración, calma y confianza. Tú sabes que puedes hacer el trabajo; asegúrate de que tu entrevistador lo crea también.